Una de las actividades del ceramista es la decoración de las piezas. Para ello, debe formarse en el conocimento técnico de los materiales y procesos de realización: creación del objeto cerámico, proyecto de decoración del mismo –bocetos– y la propia decoración de la cerámica, de manera manual o serigráfica.
La Decoración Cerámica no sólo implica el conocimiento de sus aspectos técnicos: también se forma al alumnado en la creación artística de un objeto que refleje las exigencias del cliente y su propia creatividad.
La actuación profesional de los alumnos que cursen este ciclo formativo, está orientada a aquellas empresas con departamentos de decoración cerámica y acabados de superficies, a talleres artesanales y al ejercicio libre de su profesión.